Presentación del Congreso

I Congreso Nacional de Congreso de Sociología de la Alimentación:
Hábitos alimentarios, consumo y salud: perspectivas y retos en los análisis sociales de la alimentación contemporánea
Escuela Universitaria Jovellanos, Universidad de Oviedo
Gijón, 28 y 29 de mayo de 2009
Organizan:
Federación Española de Sociología
Grupo de Sociología de la Alimentación de la Federación Española de Sociología
Departamento de Sociología de la Universidad de Oviedo
 
Presentación
Los hábitos alimentarios son universales, pues todos estamos obligados a comer; pero también diferencian a las sociedades entre sí, y a los grupos existentes en ellas. Por ello, el estudio de los hábitos alimentarios ofrece una privilegiada radiografía de la estructura y los procesos sociales: transformaciones de las relaciones entre producción y consumo, entre consumidores y empresas agroalimentarias, o la convergencia-divergencia con los hábitos alimentarios de otros países de nuestro entorno. Esto ha llevado a sociólogos y antropólogos a estudiarlos, pero ahora aparecen nuevas razones prácticas de especial relevancia para que la entrada de nuevos análisis de la alimentación desde una perspectiva marcadamente social.
 
En primer lugar, como parte de los cambios en la distribución y la articulación de los distintos tiempos cotidianos, encontramos profundas transformaciones en el tiempo dedicado a la comida: reducción, desplazamiento de horarios y espacios, comidas a deshoras, comidas fuera del hogar, etc. Transformaciones en las que se ven involucradas las redes sociales más directas, pasándose, por ejemplo, de las comidas en y con la familia a las comidas con otras relaciones o fuera del ámbito doméstico y/o con un carácter instrumental, inusitado en un país con una marcada tradición cultural alimentaria. Parece que comemos peor, pero no sabemos por qué, aunque nos preocupemos y alertemos cada vez más por lo que comemos.
 
En segundo lugar, encontramos la estrecha relación de la alimentación con la salud. Una relación que desde la perspectiva del sistema sanitario se ha centrado en lo que se ingiere, en los nutrientes, pero que los estudios sociales de la alimentación han ampliado al conjunto de hábitos asociados a la alimentación: qué se come, cuánto se come, con quién se come, cuándo y cómo se come. A estos aspectos se unen otros que vinculan la salud con el cuidado del cuerpo y tienen un importante nexo con la preocupación por la imagen. Esto ha supuesto una variada y creciente circulación de discursos y opiniones sobre la alimentación en las sociedades de consumo e importantes debates acerca del origen de nuevas patologías alimentarias como la pandemia de obesidad, la anorexia o la ortorexia. Otra línea de análisis pasa por las recomendaciones alimentarias y el significado de la “buena alimentación”, y su relación con las prácticas alimentarias reales.
 
En tercer lugar, es evidente la relevancia económica y social del sistema que produce, distribuye y publicita los alimentos que consumimos. A escala macroeconómica nos encontramos con fenómenos como la reciente subida de precio de los alimentos. En la escala doméstica, la alimentación sigue siendo una importante partida del gasto de los hogares españoles, especialmente si se compara con otros países europeos. Por otra parte, las crisis alimentarias de los últimos años han puesto en evidencia las olvidadas relaciones entre productores y consumidores, que emerge en la creciente preocupación de analistas y consumidores por la sostenibilidad medioambiental del sistema agroalimentario, por los debates en torno a los nuevos productos (ecológicos, orgánicos, transgénicos, etcétera). Estas crisis alimentarias también ponen en evidencia la globalización de los mercados, con sus consecuencias positivas y negativas, como el movimiento mundial de la Soberanía Alimentaria ha contribuido a poner en el debate público.
 
En este Primer Congreso Nacional de Sociología de la Alimentación queremos ofrecer una imagen pública del papel de las Ciencias Sociales en el estudio de los cambios alimentarios en las sociedades modernas. Esperamos contribuir al conocimiento de las problemáticas expuestas y otras que irán surgiendo de una comunidad de investigadores vibrante, multidisciplinar y en constante crecimiento. En la misma medida queremos, desde la construcción de conocimiento social empírico y teórico, aportar soluciones y perspectivas en el debate presente en la esfera pública. En suma, deseamos que este Primer Congreso de Sociología de la Alimentación sirva de referencia para animar a los investigadores e investigadoras a indagar sobre las múltiples cuestiones sociales presentes en la alimentación contemporánea.